
Hay 10 errores en la prevención de riesgos laborales que se cometen con más frecuencia de la que se debería. ¡Y mucho ojito con esto! Como ya te venimos contando posts atrás, estos fallos pueden derivar en penalizaciones económicas y procesos legales.
Para poder evitar estos errores, la materia de Prevención de Riesgos Laborales debe ser atendida por expertos. Te recomendamos que contactes con nosotros si necesitas más información.
Es de suma importancia tener constancia de los riesgos laborales de tu empresa para poder proporcionar un espacio de trabajo seguro y productivo. Para ello, es necesario que los responsables realicen una previa evaluación y un control periódico. De esta manera, podrán aplicarse las medidas que sean necesarias, así como reducir o corregir el riesgo a través de un plan de acción.
Es importante resaltar que, para elaborar un plan de prevención eficaz, siempre se aconseja contratar un servicio experto en Prevención de Riesgos Laborales.
Es una obligación del empresario entregar a tus trabajadores los EPI adecuados. Los equipos de protección individual protegen al trabajador durante la realización de sus funciones.
Es la acción preventiva que sucede a la evaluación de los riesgos, cuando este no puede eliminarse o limitarse. Los EPI son llevados o sujetados por los trabajadores y funcionan como barrera de protección entre el riesgo y el trabajador.
Por supuesto, hay diferentes tipos de EPI y hay que saber elegir el recurso correcto para el desempeño de la actividad. ¿A qué se debe esto? Te lo contamos:
Los equipos EPI pueden ser mascarillas, filtros, gafas de protección, cascos de seguridad, guantes, protectores de oído, dispositivos de anclaje, entre otros.
Lo mejor es contar con un plan de Prevención de Riesgos Laborales adecuado que consiga reducir al máximo los riesgos mediante medidas de protección efectivas. De esta manera la seguridad del trabajador dependerá en menor grado de los EPI.
Si necesitas asesoramiento acerca de esta cuestión no dudes en contactar con nosotros.
Cada área debe tener designado un responsable que asuma la autoridad en Prevención de Riesgos Laborales sobre los trabajadores a su cargo. Este tiene que velar por el cumplimiento de la normativa y las medidas preventivas de su área previstas en el plan, así como informar de cualquier suceso al Servicio de Prevención, entre otras funciones.
A su vez, debe existir la figura del Jefe de Seguridad y Salud, que lidera la gestión en esta materia. Este tiene que establecer claramente las funciones de las personas implicadas en la prevención de los riesgos, además de crear cultura de seguridad en la organización.
Cabe destacar que es fundamental acudir a empresas acreditadas oficialmente en materia de Prevención de Riesgos Laborales, ya que éstas proporcionan asesoramiento, formación y gestión que cumple con la normativa y legislación vigente.
Para encontrar el Servicio de Prevención Ajeno que mejor se adapte a las necesidades y características de tu empresa te invitamos a utilizar el comparador de Prevengo.
Todos los dispositivos de prevención, como los extintores, deben estar debidamente cuidados y actualizados. Un dispositivo en mal estado puede desembocar en graves consecuencias tanto para el propio trabajador como para la empresa.

Debe comprobarse periódicamente el buen estado de los equipos, y establecer un programa de mantenimiento preventivo. Además, es esencial que el uso de los dispositivos sea destinado exclusivamente al fin previsto por el fabricante.
Como ya indicamos, proporcionar un espacio de trabajo seguro es un objetivo primordial. Por ello es tan importante contratar a una empresa profesional en la materia que sepa gestionarlo de manera adecuada y proporcione un asesoramiento constante y fiable a todo el personal trabajador.
Es muy peligroso dejar esta cuestión en manos del empresario, ya que muchas veces éste no cuenta con los conocimientos necesarios que le permitan establecer un Protocolo de PRL eficaz.
El Plan de Prevención de Riesgos Laborales es un documento esencial que toda empresa debe tener y que incluye todos los aspectos relacionados con la prevención de riesgos en el entorno de trabajo.

Este documento es exigido para cualquier empresa o institución por la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, y tiene que estar disponible para los representantes de los trabajadores y frente a una inspección de trabajo. Debe contener las características y estructura organizativa de la empresa así como la política preventiva, planificación de la actividad preventiva y el seguimiento de la salud de los trabajadores de la empresa.
Aunque no existe un periodo estipulado para actualizar el PRL de la empresa, es cierto que el artículo 2 del Real Decreto 39/1997 establece ciertos aspectos esenciales que todo Plan de Prevención de Riesgos Laborales debe contener. Por ende, implica que en el momento en que cualquiera de esos aspectos se vean modificados, el contenido del PRL también deberá ser actualizado.
Asimismo, se recomienda revisar el contenido del Protocolo de Prevención de Riesgos siempre que se produzca alguna incidencia o accidente laboral.
Si quieres contratar una empresa experta en PRL para tu negocio puedes rellenar nuestro formulario. Nosotros encontraremos aquella que se adapte a tus intereses para que ahorres tiempo y dinero.
La base de cualquier plan de prevención de riesgos es asegurar que se cumple. Por ello, es esencial llevar un control de las actuaciones de los trabajadores, así como de las condiciones del entorno de trabajo.
El control periódico es una propia medida preventiva que está contemplada en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y tiene como fin comprobar la eficacia de las acciones preventivas llevadas a cabo en base a la previa evaluación de los riesgos.
Uno de los principios de la actividad preventiva es adaptar el trabajo a la persona. Esto tiene como objetivo principal reducir la monotonía y el trabajo repetitivo, así como minimizar los efectos negativos que este pueda tener en la salud del trabajador.
Esto implica que en la evaluación de los riesgos deben tenerse en cuenta también las diferencias individuales de cada trabajador, así como del equipo y el entorno de trabajo en conjunto. Deberán estudiarse los riesgos de seguridad e higiene, pero también los psicosociales, como factores de estrés laboral o el clima social empresarial; o ergonómicos, como el espacio de trabajo o los horarios.
No llevar a cabo un protocolo de PRL adecuado puede tener graves consecuencias para la empresa. Y es que ha de resaltarse que no solo está en juego la salud y bienestar de los trabajadores, sino que puede comprometer gravemente el futuro de la organización.
Teniendo esto en cuenta, desde Prevengo aconsejamos acudir a un Servicio de Prevención Ajeno, De esta manera, la actividad se realizará por técnicos expertos y la empresa tendrá un asesoramiento constante. Además, tanto el empresario como los empleados estarán siempre informados.
Son muchas las consecuencias que puede sufrir una empresa por una mala prevención de riesgos laborales. El hecho de que un trabajador esté expuesto a riesgos que afecten a su bienestar físico o psicosocial puede repercutir directamente en la empresa con un descenso del rendimiento, afectar negativamente al ambiente de trabajo e incrementar la siniestralidad laboral. También puede dar lugar a otras responsabilidades administrativas y de Seguridad Social.
Además, puede suponer importantes sanciones económicas que ascienden hasta los 987.736€, además los costes derivados en bajas y tratamientos.
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